Dante Spinetta: «Me interesa reflejar lo que pasa en la calle»

"De golpe escucho a algunos cantantes románticos con una base trap y digo: ¡Qué necesidad de encajar, man!", manifiesta Spinetta
«De golpe escucho a algunos cantantes románticos con una base trap y digo: ¡Qué necesidad de encajar, man!», manifiesta Spinetta Crédito: Victoria Gesualdi / AFV
En una charla muy sincera, el músico anticipó sus planes artísticos para 2020, que podrían incluir un regreso a la dupla con Emmanuel Horvilleur, y habló de sus relaciones afectivas
Alejandro Lingenti 
Hace unos días Dante Spinetta presentó el videoclip de » Aves«, primera señal musical que da en 2020, luego de la publicación, el año pasado, de tres temas que insinuaban un rumbo sonoro diferente al de Puñal, el disco que editó en 2017 y por el que fue premiado con un Gardel. No fue un lanzamiento cualquiera: el videoclip del tema fue diseñado especialmente para que pueda verse con claridad en un teléfono celular solo si su cámara está apuntada a los ojos de otra persona. La novedosa idea de la agencia Wunderman Thompson y el sello multinacional Sony Music fue puesta en marcha y llevada a cabo para colaborar con una campaña de donación de córneas de Incucai (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante). «Cuando me llamaron para ver si quería participar les dije al toque que no quería hacer algo que pareciera un jingle publicitario -cuenta Dante-. Y me sumé porque vi que era un hecho artístico real: un video buenísimo para una canción que yo tenía casi terminada y que increíblemente calza perfecto para la campaña. ‘Aves’ es un tema escrito a partir de la fascinación por esa capacidad que tienen los chamanes de ver a través de los ojos de un pájaro. Ese concepto estaba relacionado directamente con el de la campaña de Incucai. Cuando me reuní con ellos y vieron que, encima, tengo un ojo tatuado en una mano, flashearon. Parecía algo predestinado».

Dante aún no está seguro de que «Aves» vaya a parar al repertorio de su nuevo disco, que saldrá en el segundo semestre de este año, básicamente porque no está seguro de que cuadre del todo bien con el concepto general que tiene en mente: «Tengo unas cuantas canciones casi terminadas y hay un norte, un objetivo sónico y estético que quiero respetar. Las estoy trabajando en casa, antes de entrar al estudio. Estoy muy entusiasmado, tengo la corazonada de que va a ser mi mejor disco», dice.

Aunque todavía prefiere no dar demasiadas pistas sobre el nuevo material, parece claro que se despegará de los cortes del año pasado -«Perdidos en el paraíso», «No sigas» (con Neo Pistea) y «Verano Hater» (con Duki)-, más cercanos al universo del trap. «Tengo un seleccionado letal de músicos. Y en los shows estamos funkeando mucho. Entonces armé canciones que vayan por ese lado. Me gusta la idea de meter vientos, cuerdas. Yo soy muy fan del sonido de Minneapolis, de Prince, toda esa mano», afirma.

«Quiero apostar a la música que me gusta, más allá de las views y los likes. Yo no estoy pendiente de todo eso. Mi objetivo es tener un proyecto musical con el que pueda sentirme completamente identificado», agrega.

Respecto de la lírica, Dante señala que habrá «una mezcla de parafernalia poética y psicodélica con algo de asfalto», lo que podría traducirse como un equilibrio entre su perspectiva sobre los problemas del mundo que lo rodea y los dilemas de su propia intimidad. «Me interesa reflejar lo que pasa en la calle, pero nunca voy a dejar de escribir sobre el amor, porque creo que es la fuerza más poderosa que existe. No será un disco de desamor, como Puñal, que estaba muy atravesado por ese temperamento porque era lo que sentía en aquel entonces». Puñal, es pertinente aclarar, refleja crudamente el dolor de la separación con la actriz y cantante Luz Cipriota, con quien Dante se había casado en Las Vegas, en una ceremonia con falso Elvis incluido. Hoy, los programas de chimentos esparcen rumores sobre una relación con otra actriz, Flor Vigna, que por ahora solo ha avanzado en el terreno del flirteo virtual en Instagram. «Un par de likes a unas fotos no significan más que eso -sostiene el músico-. Yo prefiero que las cosas de índole privada queden en ese ámbito. Si en algún momento se tiene que comunicar algo, se comunica y listo. Mientras tanto, cada uno hace la suya. Después de tantos años de inventos de la prensa, aprendí que es mejor relajar, saber que estas cosas también son parte del juego de estar expuesto».

La otra relación, de muy larga data, a la que Dante siempre está atento es la que viene cultivando desde hace muchísimos años con Emmanuel Horvilleur, su compañero en Illya Kuryaki & the Valderramas, el proyecto que lo convirtió en un artista popular. El año que viene se cumplirán treinta años de la aparición de Fabrico cuero, debut de IKV y «primer disco de rap de la Argentina», subraya Dante.

«Por ahora, no hay ningún plan concreto, pero puede pasar cualquier cosa -adelanta-. La última vez que nos reunimos pensábamos en un tour corto, y al final estuvimos siete años en la ruta. Está claro que ser parte de Illya Kuryaki & the Valderramas es un orgullo para mí. Me pone feliz todo lo que hicimos con Emma. Pero ambos entendimos que ahora cada uno tiene que hacer sus cosas, que es mejor enfocarse y no mezclar. Podemos anunciar un tour, pero no creo que grabemos un disco. Los dos estamos muy concentrados en el presente, en nuestras carreras solistas».

En ese presente del que habla Dante se combinan la pasión por la música con los avatares de la vida familiar. Para su futuro disco, el interés principal es «hacer algo que esté impulsado por el amor, por el corazón, más que por el cálculo», según él mismo especifica. «De golpe escucho a algunos cantantes románticos con una base trap y digo ‘¡Qué necesidad de encajar, man!’ Eso tiene más que ver más con una moda que con algo real. Yo me meto con el trap porque lo mío siempre fue el sonido urbano, no es algo que inventé ahora. Escucho un disco de Travis Scott con auriculares y flasheo, me vuelvo loco con el laburo de producción que tiene. Eso sí es muy inspirador. Ahí se nota que hay amor, que hay arte. Después está lo que se sube a la ola de la moda, que siempre es una mierda».

También está particularmente fascinado con la salsa, género que viene investigando en profundidad desde que descubrió la lista de Spotify Salsa Classics, una compilación de grandes éxitos que incluye temas de Héctor Lavoe, Eddie Palmieri, Rubén Blades, Willie Colón, Louie Ramírez, Tito Puente y Celia Cruz, entre otros. En el terreno íntimo, la energía está apuntada hacia sus dos hijos: Brando de Dios, jugador de la quinta división de Aldosivi de Mar del Plata, y Vida Uniqua, becada por Go Broadway, famoso programa de estudios de teatro musical neoyorquino impulsado por Valentina Berger. Divorciado hace diez años de Majo, la mamá de los dos chicos, tiene con ella una muy buena relación («es una gran madre y una gran mujer», remarca) y valora especialmente la disciplina que juntos han sabido inculcarles a Brando y Vida: «Son los dos súper trabajadores, muy metódicos. Ponen todo para cumplir sus objetivos y sus sueños -advierte Dante-. Si yo hubiera laburado como ellos, habría sido un fucking Prince».

El legado del Flaco se refleja con la reedición del álbum Ya no mires atrás

Luis Alberto Spinetta
Luis Alberto Spinetta Crédito: DPA

Este año empezó con buenas noticias para los fans de Luis Alberto Spinetta, el extraordinario músico argentino que murió en 2012: luego del estreno del documental Bios, producido por Nat Geo, se editó Ya no mires atrás, un álbum con siete canciones inéditas que el Flaco había dejado casi terminadas antes de pasar a la eternidad. «Fue muy fuerte todo lo que pasó -afirma Dante-. Decidimos lanzarlo el día de su cumpleaños porque preferimos recordar esa fecha y celebrar, en lugar de quedarnos enganchados con la de su muerte. Fue una bendición arrancar el año con ese disco. También pasó lo del sample de Petiribí que usó Eminem. Y ahora está editando el disco físico en Colombia, hasta hay afiches en las calles de Bogotá. Me parece un momento mágico».

Otro orgullo de Dante es el de la pertenencia a un linaje: «Cuando vi el documental pensé de inmediato en lo que papá construyó para todos nosotros, su familia. Él nos transmitió valores que son muy importantes, nos enseñó a jugárnosla por aquello en lo que creemos. Pasamos muchas cosas juntos: de no tener un mango y pasar por diez colegios distintos a vivir en una casa hermosa, por ejemplo. Nosotros tuvimos casa propia recién en los años 90. En los 80 mi viejo tocaba en lugares chiquitos, a pesar de todo lo que había hecho antes con Almendra, Pescado Rabioso e Invisible. No tenía un mango, dependía de la ayuda de algunos amigos. Pero nunca dejó de laburar y de construir su propio camino. Tenía la fortaleza del guerrero».