Rufus Wainwright

 vuelve al territorio que mejor conoce y brilla como un diamante
Rufus Wainwright regresa con un gran disco, Unfollow the Rules
Rufus Wainwright regresa con un gran disco, Unfollow the Rules
Unfollow the Rules: «Trouble in Paradise», «Damsell in Distress», «Unfollow the Rules», «You Ain’t Big», «Romantical Man», «Peaceful Afternoon»,»Only the People That Love», » This One’s For The Ladies (THAT LUNGE!), «My Little You», «Early Morning Madness», «Devils and Angels (Hatred)», «Alone Time». Sello discográfico: BMG. Nuestra opinión: muy bueno.

Rufus Wainwright volvió al pop. Y de verdad es una muy buena noticia. Después de abocarse a trabajos de otro tipo -su primera ópera, Prima Donna (2015), la musicalización de sonetos de Shakespeare en Take All My Loves (2016)-, este gran artista neoyorquino ha decidido retomar el camino del que se había desviado deliberadamente luego de Out of the Game (2012). En esa línea se había ganado merecidamente una gran popularidad y también una estima notoria de la prensa especializada, rendida a los pies de una música exuberante y teatral en la que la influencia directa de su entorno familiar (es hijo de dos cantantes folk, Loudon Wainwright III y Kate McGarrigle, y fue, desde los 13 años y con su hermana Martha, parte del proyecto The McGarrigle Sisters and Family) se cruzó siempre con su evidente interés por la gran tradición del Tin Pan Alley, la nocturnidad del cabaret, el soft rock de los 70 y su amor incondicional por Judy Garland.

Con Mitchell Froom (colaborador de consagrados como Paul McCartney, Randy Newman y Elvis Costello) como socio clave en la producción, Rufus ataca de nuevo con un repertorio caracterizado por un sonido recargado y expansivo que esta vez incluye cuerdas, vientos, guitarras acústicas, eléctricas y pedal steel, todo al servicio de una lírica que abandona la angustia por la muerte de su madre que tiñó a las canciones de Out of the Game para mostrarnos un temperamento mucho más equilibrado donde se aprecia, como él mismo declaró hace poco, cómo es su actualidad, «con sus tragedias pero también sus glorias».

Las doce canciones del disco tienen atrapantes secretos a descubrir, pero hay algunas que impactan ya en el primer contacto. Es el caso de «Unfollow the Rules», cuyo título está inspirado en un buen consejo de su propia hermana. La canción fue estrenada por Sarah Jessica Parker en la película Here and Now de Fabien Constant (disponible ahora mismo en Google Play), pero con la voz de Rufus flotando por encima de una instrumentación muy delicada se transforma en una balada ejemplar, mucho más poderosa y profunda. Lo mismo pasa con «Peaceful Afternoom», que apela a la vertiente épica que Wainwright domina como pocos para formular una encendida declaración de amor a su marido, Jörn Weisbrodt.

En medio de ese ambiente atravesado mayormente por cuestiones de la más pura intimidad aparece «Devils and angels (Hatred)», otro dardo envenenado dirigido a Donald Trump (a quien Rufus ya había apuntado en una canción de 2018, «Sword of Damocles»), la única alusión al mundo de la política en todo el álbum. Convencido de que el actual gobierno de su país es una amenaza real y palpable para el planeta, Wainwright nos advierte sobre el odio que él avizora en el horizonte. Una nota amarga de las que casi nunca se permite prescindir.